El andurrial de EspumaBienvenidos a todos aquellos que quieran darse un baño de burbujas literarias porque tenemos relatos, odas, cuentos y ocurrencias zascandiles.
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Espuma rimadora. Triángulo con rima: El resbalón del garzón![]() Después de tamaña orgía, Tobías, se sintió como excremento; al momento fue al retrete, se desprendió del arete, regalo de tío Isidoro, y se metió al inodoro. Fue a tirar de la cisterna, mas fuera le quedó una pierna, así que con precaución se agarró por el talón y haciendo un acomodo se introdujo entero todo. Pero la providencia es tornadiza en potencia como liza, pues se acordó de Florencia y al instante de Sofía, dos pimpollos sin meollos de la orgía; esto atajó su matraca de colarse hasta la cloaca. La silueta vaporosa de Florencia apareció hermosa; sonreía. Y de rebato Sofía, oliente, con el perfume de oriente que tan viril lo ponía. Los recuerdos le venían y con ellos la alegría; el deleite de sus tactos, las caricias y los actos con pericias escabrosas. Con la cara maliciosa, Tobías salió del retrete, sonrió como un tolete, volvió a ponerse el arete, miró el espejo por verse y fue su fiel duplicado, su reflejo, quien le revivió el tinglado. Tres pies, muchacho has contado al levantarte, sin haberte equivocado— ¿Tres pies por debajo del edredón? — Sí Tob, tres pies y un bastón —contestó su figura con premura. Y con enorme cerote corrió a la alcoba. Un garrote de caoba asomaba del lecho, y de hecho, una zanca velluda de pie muy luengo. No cupo duda; era Pascual el rengo… y homosexual. Tobías Medina corrió a la letrina se metió en su zona interna y jaló de la cisterna.
Del verbo querer![]() No es que no quiera quererte es que yo no sé querer pero lo quiero aprender. Queriéndome quiero verte que queriendo estoy de hacer. Si tú quieres pretender que quiera sin conocerte queriendo estás un deber que no quiero conceder. Quiéreme para entenderte; te querré, lo has de saber, mi querido has de yacer. Me quisiste y… ¡tan fuerte!, me quieres, pues yo sé ver, tú me querrás por mujer y al mi querer concederte queriéndonos hemos de arder en la querencia y placer que es quererme y yo quererte.
Querida, hasta la muerte, quise, quiero y querré ser que así quiero yo querer. ¡Queramos tener la suerte!
A la madre![]()
Suave recuerdo tu seno con caricias de nirvana, arrullo, arrumaco y nana susurro plácido y bueno.
Penumbra en el aposento y yo en tu pecho amoroso; nada será tan grandioso como fue sentir tu aliento.
Me acomodas dulcemente y recompones mi abrigo ¡Qué gloria es estar contigo! ¡Qué dicha es sentir tu frente!
Tibio y grato tu regazo algodón almibarado, ya mi miedo está pasado acaso extinto en tu abrazo.
Tu voz del coco me avisa; “Duerme niña, que ahí llega y se lleva al que reniega de los sueños y la risa".
“Tú sueña, querubín mío que tu madre te cobija no llores, no gimas, hija que va llegando el rocío...
Llegando está la alborada y despierta el ruiseñor, duerme, mi prenda, mi amor sueña, mi niña mimada ”
Seno tierno hoy recupero, y mi angustia se diluye cuando a mi memoria afluye tu voz diciendo“te quiero”.
Juan Cuco avante, con su ayudante![]() Juan Cuco, el detective más farruco de Valleoveja, lanzó una queja. — ¿Quién limpió esto?—gritó molesto. —Yo he sido, es que soy muy pulido, señor. Y daba mal olor. — ¡¿Es qué no vio que era el arma del asesinato, Honorato?! — ¿Ese gato? — Sí, este minino… ¿de quién es este animal? —De Pascual, el mayordomo… Mire, tiene erizado el lomo ¿Es ese felino el asesino? —No, es el arma ¿Tendrán alarma? —preguntó Juan mirando en rededor. —Está averiada, señor. —¡¡Marramiaúo!! —dijo el gato con fiereza, y saltó con ligereza al suelo. —¡Mire qué tieso el pelo! —gritó Honorato, turulato, mientras el bicho corría encrespado y arañaba, por capricho, todo el entarimado. —Honorato, mi olfato dice que tenemos al asesino. Opino, muy cabal, que es Pascual. — ¿Cómo? ¿El mayordomo? Improbable. — ¡Oooh!, hable, desembuche. Pero primero escuche: me dice que en la mansión sólo estaba Pascualón. Tenemos un difunto; un ladrón, barrunto. El gato, Honorato, que causó esos zarpazos, en la cara, en los brazos…y le sacó los ojos, con arrojos, es del tal Pascual. Él le lanzó el felino al manilargo y, después, al ver su desatino, se dijo, “me largo”. —Bueno señor, no es mala componenda la suya pero, comprenda que arguya que eso es incoherente. —Qué inteligente. Y dígame Honorato, ¿cuál es su dato? ¿Qué fue idea del gato?, ¿eh? elucídeme este laberinto. —Señor, yo sólo sé que Pascual es el extinto.
Triángulo con rima: espadachín sin esgrima![]() — Sí tú dejaras de amarme podría hasta matarme; porque mi vida es tu amor, Leonor, mi flor, mi encanto. Me aguanto para no tomarte y besarte… y comerte ¡Cuánto te amo, mi suerte! —dijo Blas. — Sin ti, ¿qué haría? ¡Tanto te quiero Lucía! El aire que respiro eres, diosa Ceres. Cuando te miro veo el cielo y no creo, caramelo, poder amar más intenso, ¡mi amor por ti es tan inmenso! ¡Eres mi vicio!... Perdonad, voy al servicio —indicó Blas con apuro. Y saltando cual canguro corrió al baño. ¡Qué daño! ¿Me habrá intoxicado el marisco? Ya me duele hasta el menisco. — ¿Oíste, Leonor? ¡Es el mejor! Es un vate tan sensible… ¿crees que será posible que me ame como arguye? Tanta labia que le fluye me deja en babia ¡Es imponente! — Impotente, niña mía ¿No ves, Lucía, que lo hace con intención? ¡Qué bribón! ¡Un poeta! ¿No ves que tan sólo es treta? ¡No nos ha hecho el amor! Embaucador, no da abasto ya con ambas. — Mujer, serían las gambas… —Y ayer la mollera, dijo que era, y anteayer un achaque. Vaya jaque. Entra de nuevo Blas y se acuesta entre las dos. Mas de pronto le entra tos. Tose sin parar, cual si se fuera a asfixiar. — Voy… a tener que… irme, mozas —dijo entrecortado— y levantando las posas vistióse en un periquete— me mata este catarro —y se fue como un cohete. Leonor coge un cigarro— ¡varoniles mañas!—aulló con saña— ¿lo hacemos solas Lucía, igual que todos los días? Cuento con rima: Vela sin carabela![]() Don Gregorio, que había sido un tenorio, hecho ahora un vejestorio, no conseguía el olvido. —Yo, nieto —dijo, sin poder estarse quieto de su tembleque senil— he estado con más de mil. Gil, el retoño, aburrido de su ñoño parloteo ya manido, descreído del bureo de su abuelo, bostezaba su desvelo. — Mi consuelo, —añadió el anciano— es que supe meter mano con pericia y el contento y la delicia fue mi invento. Como pez en las aguas despojaba las enaguas; dos a la vez y hasta tres. Nalgas blancas, recias zancas…eran galgas estas mancebas, de tetas tiesas y bravas brevas; aviesas eran, voraces como lavas y capaces de llevarme al cielo. — Calla abuelo, —dijo el nieto arisco— para el disco machacón —y espetó luego burlón— ¿Está mejor tu muñón? Hoy no pareces tan bizco… ¿Y ese mal del corazón, va mejor? ¿Funciona ya tu riñón? ¿Y tu mollera chambona? ¿Está peor tu ceguera? ¿Qué tal la artrosis? ¿Te has tomado ya tu dosis? ¿Y tu esclerosis se ha calmado? El viejo, escamado y astuto, refutó en un minuto. — De no heredar mi natura te sulfuras; cierto que mi cuerpo está lleno de fisuras, maltrecho y hecho una calamidad; gajes de la edad no del oficio, pues el aparejo sigue patricio y lozano. Tirano es mi organismo; no me deja hacer lo mismo que antaño cuando cabales siguen el vigor y tamaño. Y no es treta. Y abriéndose la bragueta mostró en todo su esplendor fogoso, un falo erguido y fastuoso. ¡¡Sisebutaaa!!![]() Sisebuta, Sisebuta ¿Habrasé visto qué bruta?
Réplica al ripio de Enfero![]() Si te llamo Sisebuto,
¿Y esos senos empinados Pues después de este cotejo,
Ripio a Joseme y al Teide![]() Andaba yo de recreo Y es que el Teide está bufado, ¡¡¡Joseme!!! Yo esto no me lo creo
Carulo ¡qué guapa!![]() Enfero que me regañas
Un ripio ¿por qué no?![]() Yo quisiera ser juglar Carulaaaaa Decepción![]() Yo te amé sin precaución,
Incesante ¡Ay, corazón, qué difícil calmartecuando en ti se agolpan tantos sentimientos!, no hay entonces lógicas ni discernimientos que logren siquiera un poco aquietarte. Quisiera tener el poder de instigarte que son primordiales los conocimientos, que es la razón dueña de los vientos, y tan sólo eso debiera bastarte. No es el afecto quien ha de ablandarte, no es la ternura, ni los miramientos, no es causa propicia sentir nobles tientos, si no se domina qué pueden causarte. Por sentir, ahora, sientes asfixiarte, ¡No ves, corazón, cuántos sufrimientos! ahora tú penas tus negros tormentos porque aquél que amas ya no quiere amarte. Y si ahora supieses cómo comportarte... y si esos martirios fuesen escarmientos... mas, no son tus dotes para entendimientos, y forzosamente... vuelves a extasiarte. Requerimiento de una doncella Misiva para el ilustre Don Quijote de la Mancha.Al Heraldo: Buscadlo donde exista gente afín a lances, apremios o rigores intensos Menesterosos, oprimidos e indefensos, Allí lo hallareis, ciertamente. ¿Dónde estáis mi caballero? ¿en qué comarca distante? ¿en qué andurrial azaroso que mi corazón ansioso no os relega un instante? ¡Tanto, mi señor, os quiero! He de informaros, primero, que mi inquietud es ya gigante que mi miedo es horroroso, temible, atroz y espantoso. ¡Vuestra ausencia ya es bastante! y mi pesadumbre empero, crece con más desafuero, siendo plena y no menguante, ya que evento pavoroso sucede aquí, y es forzoso, que aparezcáis fulminante. Os explico: en el chiquero diez diablos chillan con fuero en un estruendo constante; fueron gorrinos, de porte airoso, orondos y aspecto garboso, —pues de cerdos fue su talante— mas, ahora y desde enero, se han transmutado, y reitero, ¡hoy son diablos!,y algo injuriante, ¡van desnudos! ¡es deshonroso! Os imploro señor, no os acoso, mas, es cosa intemperante y juzgando que vos, mi caballero, sois probo de juicio recto y sincero, y notoriedad magna y galante es menester, que animoso, acudáis a exterminar, valeroso, a estos demonios; no obstante, traed a vuestro escudero que no es cabal acudir señero y azaroso es y es degradante pues Satanás es malicioso y sus demonios, y es peligroso tratar a índole tan infamante. Mi hidalgo; anhelante os espero que mi calvario es madero hasta advertiros, en mí, delante. Con el ánimo, por veros, deseoso, Quedad con Dios. Dulcinea del Toboso. Espuma. |
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